situaciones viajeros

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Estamos seguros de que mínimo, alguna vez en la vida, has entonado la mítica afirmación “A mi esto no me pasaría”. Y también estamos seguros de que mínimo, una vez en la vida, has tenido también que entonar una disculpa a modo de “mea culpa” y admitir que has caído en el error y que por muy viajero que seas, hay situaciones que suelen pasar y en las que irremediablemente, como atraído por un imán, sueles caer.

 1. ¡Horror! ¡El pasaporte está caducado!

Todos los viajeros, en alguna ocasión hemos pensado que nuestro pasaporte es eterno y nos hemos encontrado a las puertas de un viaje, corriendo y buscando la comisaría más cercana que nos haga un pasaporte urgente. ¿De verdad no te ha pasado nunca?

2 .¿Cómo que el vuelo salía el día 15? ¡Imposible, pero si hoy es 16!

Llegar al aeropuerto y quedarte con una cara de cámara oculta cuando te enteras de que el vuelo que pretendes coger en unas horas existe, pero el tuyo salió hace nada más y nada menos que el día de ayer.

3. “De oca a oca y tiro porque me toca”

¿Cuántas veces has comprado un vuelo con 1,2,3 o hasta 4 escalas por ahorrarte unos euros? Confiésalo, seguro que no ha sido una sola vez y después has estado acordándote de todos los santos cuando te has visto 8 horas en un aeropuerto sin saber qué hacer, cuando por 10 euros más, podrías estar ya disfrutando de las playas de Tailandia.

 4. Cargar con una mochila de 100 litros para 1 semana de viaje

Todos hemos sido novatos en esto de los viajes y todos hemos caído en el error de creer que son necesarias 3 mudas para cada día. Después de unos cuantos viajes a tus espaldas te ha quedado clarísimo que 3 mudas pueden durar un mes.  Y es que en el resto del mundo también existen lavadoras, ¿verdad?

5. Llevarte tantos “por si acaso” que parece que se vaya a acabar el mundo…

Por si llueve, por si hace calor, por si se rompe, por si tengo una fiesta, por si tengo que ir a la playa, por si me tengo que casar…La próxima vez que tengas en la cabeza algún “por si acaso”, haznos caso, en todo el mundo hay tiendas y muy buenas.

 6. Momento pánico cuando nuestra mochila no sale la primera en la cinta de equipajes

Da igual que hayamos volado en un avión con 300 pasajeros, si nuestra mochila no sale la primera en la cinta, nuestra mente inmediatamente empezará a pensar que se ha perdido en la inmensidad de cualquier aeropuerto.

 7. El mágico momento en el que tu madre por 843537567 vez te dice que vigiles tu equipaje

Quién no ha escuchado de boca de su madre/padre/familiares varios la frase “No pierdas de vista tu mochila. En xxxxx a menganito casi le meten xxxxx y no veas la que se lió”.

8. “Dale a una mujer los zapatos adecuados y conquistará el mundo”

No será la primera ni la última vez que metemos en nuestra mochila unos zapatos imposibles para ir marcando estilo durante el viaje. Sé realista y cálzate con un zapato adecuado, a la vez que divino, como los de El Naturalista y seguro que así, sí podrás conquistar el mundo y además, ir a la moda.

botines de mujer El Naturalista

9. Obsesionarte, incluso de manera enfermiza, con los viajes

Cojines con estampados de mapamundi, agendas con frases de viajes, tazas con nombres de ciudades, pulseras con adornos en forma de avión, bolas del mundo en todas las mesitas de casa, vinilos con el mapa del mundo en el salón… ¿Necesitas comprar algo más?

10. ¿Qué nos vamos ya al aeropuerto? ¡Pero si aún no tengo hecha la maleta!

Dicen que la experiencia es un grado y en esta cuestión, mucho más. Todos nos hemos creído alguna vez ser capaces de hacer una mochila para 1 mes en 5 minutos. Y lo mejor es que al final ¡lo acabamos consiguiendo!

11. Pensar en casarte, única y exclusivamente por tener más días de vacaciones

Sí, lo sabemos, esto no es precisamente políticamente correcto, pero ¿a qué lo has pensado en alguna ocasión?

12. Pensar, aunque sea por un momento, viajar sin seguro médico

Todos, probablemente sin excepción, hemos pensado en algún momento que somos super héroes y jamás enfermaremos en un viaje. Y si lo somos, ¿para qué gastarnos dinero en un seguro de viaje?

Esperamos que esto sólo se quede en un pensamiento. JAMÁS debemos viajar sin seguro, un simple dolor de estómago, a miles de kilómetros de casa, puede convertirse en tu peor pesadilla.

13. Volverte loco cuando ves que no hay wifi

Da igual que no tengamos colchón en la cama, da igual que el desayuno no esté incluido en el precio, no importa que el baño sea compartido, pero ¿de verdad me estás diciendo que no hay wifi? 

14. No comprobar las horas de recepción del alojamiento

La gente normal suele llegar a hacer el check-in a horas normales, pero en ocasiones, por ahorrarnos unos eurillos, algunos viajeros somos capaces de coger los vuelos más raros y con peores horarios del mundo. Si a eso le añadimos que coger un taxi para llegar a la hora sería un pecado y el transporte público (más raro), es nuestro mejor compañero. El llegar a horas intempestivas y encontrarte con la recepción cerrada, no es ninguna novedad. Sabes de lo que te hablamos, ¿verdad?

 15. ¿Dolor de estómago? Yo, nunca

¿Qué hay que comer en el puesto ese de la esquina donde la limpieza brilla por su ausencia? Pues se come. Seguro que nunca se te pasó por la cabeza el posible dolor de estómago que podrías sufrir…hasta que lo tuviste y te acordaste de toda la familia del dueño del puesto.

16. Regatear, regatear y cuando has acabado de regatear, volver a regatear

Y es que entras en el juego casi sin darte cuenta. No sabes cómo, pero por algún motivo totalmente desconocido, has acabado regateando durante 1 hora 10 céntimos por ¡una botella de agua!

17. Intentar pagar con una moneda que no es del país en el que estás

Y es que al final, eso de guardar monedas en la cartera de cada país en el que has estado acaba pasando factura. A ver, ¿no podrían hacer una moneda universal de una vez por todas?

18. Acabar en el restaurante más turístico de la ciudad

Y mira que lo sabes. Tienes clarísimo que si quieres comer algo sabroso y que no se salga de presupuesto, debes alejarte de las zonas turísticas, pero acabas despistándote un segundo y sin saber muy bien cómo, ¡zas!, te encuentras en la terraza más céntrica de la ciudad, pagando 40 euros por un menú.

 19. Plantearte y acabar pasando una noche en el aeropuerto

Todos hemos pasado por esa etapa en la que anteponemos el dinero a la comodidad y la idea de pasar una noche en el aeropuerto, aunque sea estirados en el suelo, resulta mucho más atractiva cuando la comparas con el precio de una noche de hotel.

20. Comprar el típico souvenir que jamás hubieses pensado, serías capaz ni siquiera de mirarlo

Y es que estando de viaje somos capaces de comprar cualquier recuerdo que nos traslade de nuevo a estar de turismo.  A ver quién es capaz de decirme que no queda bonito mi big ben gigante en la estantería del salón.