By @CLOCHET

Cada año me gusta más y más el otoño, la naturaleza está en todo su esplendor, los bosques teñidos de rojos, amarillos y naranjas… ¡una maravilla! ¿Y qué me decís de las playas? por fin vacías, limpias, … es el momento perfecto para dar largos paseos a la orilla del mar. En otoño, el aire se vuelve fresco y puro, y … ¿hay luz más bonita que la de esos días que amanecen heladores, en los que luce el sol a mediodía y hasta calienta como para quitarte la chaqueta? Sin duda son días para aprovechar y pasarlos al aire libre, en plena naturaleza. Además, en unos días llega el invierno y entonces si tendremos tiempo de quedarnos en casa, de hacer planes de película y manta, hasta entonces… ¡nos vamos!

Un plan ideal para pasar un bonito día de otoño que guste a pequeños y a mayores es planear una escapada al monte, o al bosque si todavía los peques de la casa no aguantan mucho caminando, con pícnic incluido. Aire puro, naturaleza y ejercicio, ¡a todos nos sienta bien! y a los niños les deja K.O… siesta en el coche de vuelta y sueño profundo asegurado para esa noche ¿suena bien, eh?

Planes en la naturaleza by @clochet

planes con los más peques

A nosotros nos encantan ir a un bosque cercano que en otoño está precioso todo cubierto de un manto de hojas secas. Nos calzamos nuestras botas de El Naturalista, y ¡qué empiece la batalla de hojas! Saltar, rodar, tirarnos como si fuera una piscina de hojas… los niños alucinan y disfrutan muchísimo.

Si vais a caminar y a moveros entre las hojas caídas es muy importante llevar un calzado adecuado, unas botas cómodas para caminar, todoterreno, que no te resbalen y que no te mojen los pies, ya que los montones de hojas en apariencia secas suelen estar húmedos por debajo y puede haber barro en el camino. Yo me llevo mis Walky, comodísimas para caminar horas y horas por todo tipo de terrenos, y además… ¿cómo son de chulas? incluso al monte se puede ir con estilo. Mi niño lleva sus botas Fundy, ideales para niños que no paran y su refuerzo en la puntera es genial para los niños que como el mío se piensan que cualquier piedra en el camino es un balón de fútbol que hay golpear…. Además, el velcro es muy cómodo para que los más pequeños puedan quitarse y ponerse ellos mismos las botas.

planes la aire libre

Botas Fundy El Naturalista

A medio camino, y antes de emprender la vuelta, toca reponer fuerzas y montar un pícnic. A los niños les hace tanta ilusión lo de sacar el bocata y comerlo en medio de la naturaleza… ese mismo bocata que en casa no lo quieren ni en pintura, después de la caminata, las nuevas emociones y la diversión se lo comen tan contentos. Es un buen momento para enseñarles que hay que recoger todo, no tirar nada y lo importante que es mantener nuestros montes, bosques y medio ambiente limpio y cuidado. Después de comer, todos a recoger y a dejarlo todo como lo habíamos encontrado, ¡seguro que ayudantes no nos faltan para la tarea!
Si hay suerte en la caminata podemos ir viendo algún que otro animal o pájaro, esos que vemos en libros y cuyos nombres nos aprendemos, resulta muy educativo verlos en su hábitat natural, ¡a los niños les encanta ver comer a los animales!. O podemos tener la suerte de cruzarnos con algún río o arroyo y poder ver algún pez y jugar a ver quien tira la piedra más lejos en el agua.
Desde luego los bosques nos ofrecen un montón de posibilidades y diversiones, una bonita manera de pasar un día de aventura en familia. ¿Os apuntáis al plan?

Botas Walky - El Naturalista

Botas Walky 2 - El Naturalista