PERSONAS

Category

Caminar por la vida. Caminar por la vida con Personas y hacia Personas. De eso ha tratado esta colaboración.

Un año más El Naturalista ha sido partícipe en la expedición que han hecho los jóvenes de España Rumbo al Sur  hacia África con el fin de sensibilizar a los aventureros que emprenden la aventura y de fomentar los buenos valores a través del contacto directo con personas de otras culturas, del trabajo y del esfuerzo.

Dentro de este largo viaje, se han encontrado con desiertos y montañas, ríos y lagos. Han tenido que enfrontarse al duro sol del desierto y a sus lluvias torrenciales con el fin de llegar a los diferentes destinos en los que han cooperado. Todo merece la pena cuando al llegar te reciben con los brazos abiertos y te muestran todo lo que tiene.

Desde El Naturalista queda decir que es un placer participar en acciones así y ver como poco a poco la lista de believers va aumentando.

 

España Rumbo al Sur 2017.
Encuentro con parte de los 187 migrantes que entraron la ultima noche en Ceuta a la carrera a traves de la frontera en la puerta del CETI. (Photo: Jose L. Cuesta)
España Rumbo al Sur 2017.
Encuentro con los migrantes y los voluntarios que trabajan con la Asociacion San Antonio en Ceuta. (Photo: Jose L. Cuesta)
España Rumbo al Sur 2017.
Encuentro con los migrantes y los voluntarios que trabajan con la Asociacion San Antonio en Ceuta. (Photo: Jose L. Cuesta)
España Rumbo al Sur 2017.
Encuentro con los migrantes y los voluntarios que trabajan con la Asociacion San Antonio en Ceuta. (Photo: Jose L. Cuesta)
Espa–a Rumbo al Sur 2017.
En el ferry de regreso a la peninsula. (Photo: Jose L. Cuesta)
Espa–a Rumbo al Sur 2017.
Despedidas en el ferry de regreso a la peninsula. (Photo: Jose L. Cuesta)

En España hay más de tres millones de personas que realizan labores de voluntariado. Tres de estos generosísimos aventureros nos cuentan cómo se embarcaron en una experiencia que cambia vidas, empezando por la suya propia.

Era un día como cualquier otro. En televisión, un informativo contaba el drama de los refugiados, y Alberto Agrelo se vio en la disyuntiva: o cambiar de canal para no ver esas imágenes estremecedoras de seres humanos al borde la congelación a la deriva, o levantarse del sillón y tomar cartas en el asunto.

Este bombero de 31 años optó por lo segundo. Ha estado dos veces en Lesbos atendiendo a refugiados naufragados cuando arribaban a la costa en precarias embarcaciones, y una en el Mediterráneo, 15 días dentro de un barco rescatándolos del mar. “Utilizo mis días de vacaciones, o cambio los turnos con algún compañero para poder ir”, cuenta este voluntario.

Su pareja no lo lleva nada bien: “Me echa de menos, sacrifico nuestros días libres juntos, pero, sobre todo, vas a un sitio del que puedes volver muy afectado psicológicamente y tu integridad física corre peligro. Mi familia se preocupa mucho, pero saben cómo soy, y que es algo que necesito hacer”, cuenta Agrelo.

La experiencia, añade, no se puede describir con palabras. Hay que vivirla: “Recoger en medio del mar, de una lancha inflable, a un bebé que ha nacido hace solo tres días, a mujeres embarazadas, a niños solos porque sus padres no han podido pagar el pasaje a las mafias, o sencillamente porque los han matado justo antes de zarpar, son situaciones que te dan una dimensión real de este drama: es mucho más grave aún que lo que vemos en televisión”.

Alberto Agrelo es uno de los más de tres millones de españoles mayores de 14 años que realizan tareas de voluntariado. En la mayoría de los casos se pagan la manutención y el viaje, y no cobran ni un solo euro. La crisis no ha sido un impedimento para estos magníficos altruistas: desde 2010, el número de voluntarios ha crecido un 18,3% en nuestro país, según un informe de la ONG Acción Social.

La pregunta es: ¿qué les mueve a dejar su zona de confort y embarcarse en algo así? “Una enfermera lo describió atinadamente cuando trabajaba en Guatemala”, cuenta Juanjo Martínez, director de la ONG DOA: “Es una asignatura pendiente de aprobar”. Este cirujano de 61 años dejó su trabajo hace más de una década, y montó la organización para captar voluntarios que llevasen a cabo labores sanitarias en las zonas más pobres de Latinoamérica. “Solo enviamos a profesionales al terreno, médicos que puedan tratar y operar a quienes no tienen acceso a unos servicios de salud básicos”, explica Martínez, pero matiza: “La labor no solo la realizan los 20 días que están allí; durante todo el año, se ocupan de acopiar material y medicamentos, de buscar financiación y de gestionar su transporte”.

flor margarita persona mano

Ser voluntario no significa necesariamente recorrer miles de kilómetros. Al lado de nuestra casa existe otro drama, acentuado con la crisis, que también ha asolado nuestro país: el de la gente en riesgo de exclusión social. “Muchas veces pensamos que nunca nos va a tocar a nosotros, pero la línea entre una vida normal y la indigencia es mucho más delgada de lo que creemos”, advierte Esther de Castro. Esta arquitecta, ya en la treintena, ha desarrollado labores como voluntaria en Tanzania y Perú con diversas ONG, pero una de sus experiencias más duras fue en Madrid, con la organización Solidarios para el Desarrollo, tratando a personas sin hogar. “Les damos información sobre dónde pueden alimentarse o pasar la noche, pero lo que más valor tiene es otra función”, explica De Castro: “Les hacemos sentir que pertenecen a la sociedad, que no se han quedado al margen, porque nos preocupamos e interesamos por ellos”. A la joven arquitecta se le quedó grabada su experiencia con un alto ejecutivo de una multinacional, que se quedó en paro después que su empresa quebrase. “No pudo superar la situación, su mujer se divorció y su familia se alejó de él. Pasó de tenerlo todo a convertirse en una persona sin hogar, excluida. Eso te da una idea de la importancia de ser voluntario. Nos pude pasar a todos”.

 

 

 

thumb

EL NATURALISTA colaboradora con la IV Edición de Greenweekend Madrid, un encuentro para emprendedores verdes que se celebra en Campus Madrid del 3 al 5 de junio.

Un evento donde se reúnen emprendedores y personas que quieren presentar y lanzar ideas de negocios sostenibles. Con la ayuda de networking, charlas de formación, mentores y un jurado esta iniciativa persigue fortalecer el mercado verde. El encuentro tiene lugar en Campus Madrid con motivo del Día del Medio Ambiente, 4 de junio, y reúne durante tres días a personalidades del sector.

Las jornadas están organizadas por Enviroo, portal de empleo, emprendimiento e innovación que busca dinamizar la economía verde. Participarán en el evento, entre otros, Nacho Dean, primer español en dar la vuelta al mundo a pie; Sonia Castañeda Rial, Directora Fundación Biodiversidad; o Jaume Sanllorente, Fundador y Presidente de la ONG Sonrisas de Bombay.

Ver el programa>

Apuntarse a las jornadas>

thumb

Diego de Miguel, Ana Aparicio, Arrate López, Paola Tapia, Noe, Julio Fuentes, Julia Román, Amanda Jimenez, Micaela Dahl y Clara Gutiérrez son los merecedores de las BECAS EL NATURALISTA para participar en España Rumbo al Sur.

Diez de los participantes de la aventura España Rumbo al Sur han sido becados por la firma de zapatos con 350 euros cada uno para participar en la edición 2016. Los seleccionados por EL NATURALISTA han sido los solicitantes cuyos proyectos de emprendimiento más se adecuaban a las dos Ps de la marca Planeta y Persona.

Para poder presentar su candidatura al programa de cooperación por la Macaronesia Española los jóvenes tenían que conseguir 350 euros con un proyecto de emprendimiento. Los becados por la marca de calzado han conseguido esta suma ofreciendo rutas turísticas por parajes naturales, vendiendo verduras de huertos improvisados en sus casas, cuidando de personas dependientes o vendiendo objetos reciclados.

thumb

El deseo genuino de ayudar. Las insaciables ganas de ofrecer el mejor servicio. El gusto por mantener los establecimientos en las mejores condiciones. La alegría de ponerle cariño a las cosas. El Director de la División Americana de El Naturalista, Juan de la Peña, se ha encontrado el lema Trying a Better Way en cada esquina durante su viaje a Tailanda.

“Tenía la permanente sensación de que la absoluta honestidad en la calidad del servicio era lo primero”. Con estas palabras se reincorporó Juan de La Peña al trabajo. Ni playas salvajes, ni aguas cristalinas, ni peces de colores. Juan volvía a España conmocionado por otro asunto: la bondad de las personas.

Durante dos semanas había viajado con su mujer, Francesca Carbonell, por el Norte del país asiático y, según contaba, allí la calidad era lo primero. “Cómo hago para que tú obtengas lo mejor de este asunto”. Ésta era la filosofía implícita en la actitud de las personas que la pareja ha encontrado durante su viaje.

A su vuelta al mundo occidental ambos cuestionaban la importancia de las apariencias en nuestra sociedad, y se resistían a caer en el desgastador frenesí competitivo propio del modo de vida de los países del Norte. Esto era así porque llegaban frescos de un país donde las cosas intentan hacerse de la mejor manera posible. Un lugar donde Trying a better way no es un lema, sino una forma de vida.

thumb

40 familias, 29 niños y la construcción de una granja de pollos. Éste es el alcance del proyecto que habéis apoyado.

En el Baobab Children´s Home se contó con la ayuda de El Naturalista en la puesta en marcha de este proyecto que ha alcanzado a una generación de tanzanos. Así, se cumplió el primer ciclo, los niños crecieron y la Organización local responsable del proyecto, Amigos de Tanzania, abandonó la gestión.

El apoyo de El Naturalista cubrió un primer ciclo, que fue posible gracias a vuestra ayuda como believers. Por motivos ajenos a la compañía, El Naturalista decidió rescindir entonces su colaboración en el año 2013. Hasta entonces los believers consiguieron mucho.

¡MUCHAS GRACIAS A TODOS!

El Naturalista, a través de su plataforma We Believe in People sigue colaborando en Perú y Haití en dos proyectos de educación y alimentación infantil.

thumb

Hace años iniciamos nuestra colaboración con Haití a través de la organización Acoger y Compartir. Con tu ayuda se construyó un colegio en Fonfrede y actualmente estudian allí a diario más de 300 niños. Dado el largo camino que los niños realizan para ir a las aulas, se construyó también un comedor.

Atender la lección después de haber caminado varios kilómetros con el estómago vacío es sencillamente imposible. Por eso, y porque Acoger y Compartir no puede asumir el coste de la alimentación de los alumnos cinco días por semana, vuestra participación va a ayudar a que estos estudiantes tengan un plato caliente a diario.

Gracias believers por haber creído en los Haití, en los niños más desfavorecidos y en la importancia de su escolarización

Porque gracias a vuestro apoyo escribimos el primer párrafo de esta historia, y ahora no podemos ponerle un punto final.

Ver Vídeo>

¡MUCHAS GRACIAS A TODOS!

thumb

Cinco años después del Tsunami que asoló la costa japonesa en marzo de 2011, los pescadores de la región de Tohoku, concretamente los de la localidad de Miyagi, vuelven a zarpar mar adentro para buscar sustento para sus familias. La casa de aperos que se construyó con el dinero recaudado a través de la plataforma We Believe in People ha contribuido a ello.

Las consecuencias del Tsunami en Japón sobrecogieron a la familia de la rana en 2011. El agente en el país asiático, Koji Tanemoto, sufrió el desastre de cerca y fue la voz de los japoneses para los miembros de El Naturalista. Si la naturaleza había castigado fuerte a todos los habitantes de la costa, los problemas eran más graves para quienes vivían del mar.


Éste era el caso de los pescadores de la aldea de Miyagi, donde unas cincuenta familias vivían del arte de la captura con redes y anzuelos. Al quedarse sin embarcaciones, la vuelta a la normalidad se agravaba para ellos. Por eso se dio visibilidad a estos pescadores en We Believe in People, y así los Believers fueron donando 2,14 euros de cada par comprado a ayudar a los japoneses.

La suma se destinó a construir una casa de aperos donde los trabajadores pudiesen guardar todas las herramientas necesarias para la captura de peces. Cuatro años después, la actividad de estas familias está ya al 50%, y pueden vivir de su trabajo de nuevo. Algo impensable hace cuatro años, antes de la ayuda de todos los Believers que eligieron donar 2,14 euros al proyecto de Japón.

Si el poder de la naturaleza fue grande en la destrucción, el de los BELIEVERS ha sido inmenso en la regeneración.

¡GRACIAS POR TU APOYO BELIEVER!

Ver Vídeo Japón

 

El poder de la luz, la atracción del viento y la improvisación de la vida nómada. Entre dunas la vida adopta otra dimensión. Así lo ha comprobado el agente francés de El Naturalista, Michel Bregeon, durante una semana de trekking por el Sahara, donde la naturaleza, su magia y su grandiosidad, han sido sus únicos acompañantes.

Michel ha caminado siete horas al día calzando unos Macabucca por la zona del Sur de Marruecos, cerca de la frontera con Argelia, allá donde llegan las caravanas venidas desde Mali. Los majestuosos paisajes y el misterio de la luz han sido los fieles testigos de lo vivido por este grupo de caminantes compuesto por un guía, un cocinero, cuatro camelleros y 20 aventureros.

Y después de una semana recorriendo oasis perdidos y campamentos nómadas en la mente de Michel sólo cabía un mantra: “aquí todo es grande y nosotros somos tan pequeños”. La pureza de la naturaleza, una vez más, deslumbra a otro miembro de la familia de la rana.

thumb

La fundación española dedicada a la promoción de valores universales entre la juventud organizó un mercado benéfico en Madrid el primer fin de semana de octubre para recaudar fondos destinados a financiar proyectos solidarios. El Naturalista contribuyó con la donación de 50 pares de zapatos.

Las personas son uno de los pilares de El Naturalista. Sus derechos, su educación y su integridad son objetivos vitales en el día a día de esta empresa que nació con la aspiración de convertirse en un agente de transformación social. Uno de sus aliados en este ámbito es Showing Foundation, fundación volcada en los jóvenes como motor del cambio para una sociedad más justa, solidaria y humana.

La fundación organizó un mercado benéfico el primer fin de semana de octubre en Madrid. El Showing Market, dedicado a la moda y a las nuevas tendencias, contó con la participación de diferentes marcas con el objetivo de financiar proyectos solidarios que promuevan en los jóvenes la reflexión, formación y desarrollo de valores universales. El Naturalista donó 50 pares de zapatos que se vendieron a un precio simbólico durante los tres días de evento.