Un Encuentro Inesperado
Son las 7 de la tarde. Acabo de salir de trabajar y cojo el metro para bajarme en Moyua. La Gran Vía está atestada. Ahora que empieza a anochecer más tarde parece que la gente se anima a salir a pasear. Los días de la ola de frío siberiano han pasado (menos mal) y ya me encuentro con más ganas de empezar a husmear escaparates para ver las tendencias de primavera-verano. Entro en el Corte Inglés, y voy resbalando la mirada por los distintos stands hasta que uno me llama especialmente la atención… Nunca lo había visto antes. Es una estantería gigante de madera con unos zapatos, ¿cómo decirlo? Distintos. Mucho colorido (incluso algún estampado de flores muy mono), confeccionados en piel y con unas suelas chulísimas… ¿Cómo se llamará esta marca? Ah, ya lo veo: El Naturalista. Le pega el nombre, desde luego. Voy a probarme unos. Uy, son comodísimos, y eso que tienen tacón pero ¡ni lo notas! A ver la suela…Qué dibujos más originales, como una especie de mosaico en el que se perfilan unas ranas. Y el zapato tiene incluso un nombre: Tesela. Me gusta. Voy a seguir probándome más; creo que hoy voy a empezar el shopping de la nueva temporada.

